|
Fotografía
cortesía Carlos Soriano
GayElSalvador:
Hace dos años les informamos a nuestros
visitantes sobre la publicación de tu novela “Ángeles
Caídos”. A 2007, ¿qué tal ha sido la
acogida de la novela por parte del público salvadoreño
en general?
Carlos
Soriano: Vos sabés
que es difícil sacar adelante un libro en una sociedad sin
tradición de lectura; sin embargo, en palabras de mi
editorial, el libro se ha estado vendiendo muy bien por sí
mismo y las opiniones que me llegan a través de diversos
medios de gente que nunca imaginé, me alientan a continuar
este camino que emprendí hace ya algunos años y son
mi mejor indicativo de que voy en la dirección correcta.
GE:
¿Y fuera de El Salvador?
CS:
Presenté la novela el año pasado en
Guatemala y en un Congreso en Panamá, y vendí todos
los ejemplares que había llevado a cada presentación.
Tiempo después, a través del correo electrónico,
me han estado llegando las impresiones de varios lectores tocados
por la historia y por el planteamiento del tema que se aleja de la
visión tradicional para enfocarla desde un punto de vista más
humano. Pero quizás la mejor anécdota fuera de El
Salvador, ha sido la de un joven guatemalteco que en la segunda
presentación que hice en su país, se acercó
para agradecerme que a través de mi novela había
tenido el valor para revelarle a sus padres su condición
homosexual, porque significa, como escritor, que la historia es
capaz de mover voluntades y provocar acciones, que es uno de los
mayores logros como creador.
GE:
Para quién no la ha leído, ¿de qué
va la novela?
CS:
Ángeles Caídos narra la historia de tres
amigos, cuya opción sexual se convierte en el motor que
impulsa sus encuentros, rupturas y reencuentros, así como
también es el detonante para el camino que los tres han de
seguir por la vida, caminos que los han de llevar a conocer de
cerca submundos por demás sórdidos, como el
travestismo, la prostitución y la delincuencia, con sus lógicas
consecuencias y derivaciones. Tal enfrentamiento también
los acercará a situaciones como la muerte, el amor, el VIH,
el dolor y la soledad, pero sobre todo a la amistad que nace de
entre tanto avatar y que los devuelve aleccionados y sublimados al
camino que les tocó como seres humanos diferentes en una
sociedad intolerante.
GE:
Contanos un poco sobre tu experiencia como escritor,
¿cómo y cuándo surgió ese deseo de
escribir?
CS:
Escribo desde los doce años, desde un día
en que no pude más con tanto brillo y tanto trópico
y todo ese éxtasis se desbordó en versos que fueron
surgiendo sin ninguna técnica ni pericia y que, sin
embargo, me dieron un par de satisfacciones estudiantiles en
aquellos tiempos. Hasta que lo que empezó como una
inquietud juvenil tomó forma definitiva en la narrativa,
después de un lapso de varios años estudiando,
desentrañando la carpintería del novelista, en
resumen, leyendo, que es una de las grandes herramientas de
cualquier aprendiz de escritor.
GE:
“Ángeles Caídos” toca el tema de la
homosexualidad directamente. ¿No tuviste miedo de que te
fueran a rechazar el publicarla? ¿Te fue difícil
lograr que finalmente se publicara?
CS:
En realidad no fue tan difícil. La fuerza de
la historia hizo todo el trabajo a la hora de convencer al editor
quien, desde el principio, en una actitud muy valiente, estaba
convencido de publicarla. No tuve ningún miedo de
presentarla a las editoriales porque sabía que cualquier
editor que se precie de su trabajo, sabría poner el valor
literario de la novela por encima de los prejuicios que pudieran
nacer en torno a la temática. Así tuve una oferta de
un editor español que, lastimosamente, no fructificó,
pero también pasé por el caso de una editorial
nacional que ni siquiera respondió a mi solicitud.
GE:
¿Cómo se te ocurrió escribir sobre
este tema? ¿Has conocido gente gay que te haya inspirado?
¿por qué la historia de tres jóvenes gays?
CS:
La chispa que encendió y desencadenó la
historia que yo ya llevaba en mente, fue el testimonio de un
travestí que alguna vez leí entre los papeles de una
amiga donde él narraba la forma en que vio morir a su
amigo, otro travestí, en una confusión provocada por
un robo y un intercambio de pelucas inoportuno. Fue entonces que
emprendí el duro trabajo de la investigación, la
entrevista y el conocer un poco de cerca ese mundo tan sórdido
y terrible, para empaparme de todos los detalles que se esconden
detrás de un par de tacones que se pasean por las calles
solitarias a medianoche. Así descubrí muchos de los
detalles que ignoraba y que sirvieron para perfilar personajes,
dar verosimilitud a las escenas y atestiguar que hay una historia
y un rostro humanos detrás de cada historia que pudiera
parecernos a simple vista abominable. Antes de esto, la fuerza de
la novela radicaba en la exaltación de los valores humanos
de los personajes que, desde un principio, fueron tal y como son
ahora. La idea de escribir sobre este tema era romper un poco con
los estereotipos vigentes y abandonar la visión pintoresca
y hasta bufona que siempre se imprime sobre los personajes
homosexuales.
GE:
¿Qué tal ha sido la reacción de los
lectores en cuanto al tema Gay en sí que tratás en
la novela (y no hacia la novela en general)? ¿Qué
tipo de críticas has recibido? (positivas o negativas).
CS:
Podría parecer curioso, pero las reacciones más
memorables, han venido de gente heterosexual. Recuerdo la llamada
de una señora de ochenta años, que quería
felicitarme y decirme que con mi novela había llorado y reído,
identificada con los personajes, pero sobre todo, había
comprendido a plenitud la realidad de la condición
homosexual en nuestros países. Las únicas críticas
negativas que he leído han sido en un foro de un sitio de
Guatemala, donde un lector se mostraba indignado por el título
del libro –sin haberlo leído-, a pesar de que otra
persona –con la novela leída- le explicaba el por qué
del título y la de otro molesto porque no ahondé más
en el tema del VIH, que según él, daba para más.
En ese sitio, se abrió un intenso debate sobre la novela y
afortunadamente, las críticas positivas eran la gran mayoría.
GE:
¿Ha habido alguna reacción de parte de alguna
iglesia o institución conservadora?
CS:
Hasta el momento, no.
GE:
Muchos visitantes de GayElSalvador que no residen en El
Salvador, sobre todo los hermanos lejanos que están en
EEUU, nos han escrito preguntando en dónde pueden comprar
tu novela (fuera de El Salvador). ¿Se está
distribuyendo en el exterior? ¿Hay alguna forma de
conseguirla en EEUU, Europa o Centroamérica?
CS:
Tengo conocimiento del siguiente sitio:
http://www.libroslatinos.com/cgi-bin/libros/find/author/Soriano.html
cuya
sede está en California y que lo vende en red. Habría
que contactar con ellos para obtener más detalles. Y en
Guatemala,
se puede conseguir en línea en el siguiente
sitio que también tiene una sala de ventas muy completa en
la zona 10 de la capital.
http://www.sophosenlinea.com
GE:
¿Hay planes para una segunda edición? (¿o
ya está hecha?).
CS:
La editorial aún no me plantea esa situación,
pero a mi parecer ya va siendo hora de una segunda edición,
según veo la difusión que ha estado teniendo la
novela.
Fotografía
cortesía Carlos Soriano GE:
Escuchamos que recibiste un premio importante en Panamá,
felicitaciones. ¿Por qué no nos hacés un
breve resumen de la novela con que ganaste ese premio?
CS:
En efecto, se trata del Premio Centroamericano
“Rogelio Sinán” que otorga anualmente la Universidad
Tecnológica de Panamá en una rama diferente en cada
edición.
La
novela con que gané es “Listones de Colores”, que es
una historia de amor ambientada en el mundo de las “maras”.
Aunque
pudiera parecer simple la trama con esta descripción, no lo
es. A juicio del jurado que la premió, se trata de una obra
bien estructurada con un interesante desarrollo de una historia
narrada a varias voces que aclaran o contradicen el relato previo.
Aparece la locura, la violencia y drogas, los maras y pandillas.
Los monólogos interiores están hechos con lenguaje
rico y los diálogos entreverados tienen otro tono que
permite advertir el léxico real.
A
título personal, puedo agregar que Listones de Colores es
toda una exploración al mundo de las maras y, sin
justificarlo, también busca encontrar la parte noble que
existe dentro de cada personaje por terrible que parezca.
GE:
¿Sobre qué estás escribiendo ahora?
CS:
Trabajo en la estructuración de una novela
que va a ser totalmente diferente a todo lo que he escrito hasta
el momento. No tal vez en cuestiones estilísticas, pero sí
temáticas. Estoy en pleno proceso de crear un mundo nuevo
donde ambientar la trama que me da vueltas por la cabeza y que
espero dejar plasmada en los meses próximos. Además,
doy los últimos retoques a un libro de relatos que espero
ver publicado a finales de este año.
GE:
¿Pensás volver a incorporar personajes gays
en tus nuevas creaciones?
CS:
En Listones de Colores hay un travestí amigo de
la pareja protagonista, cuyo papel es esencial para el curso de la
historia y sus diversos giros. A nivel personal, ha sido uno de
los personajes más fáciles de perfilar por la
experiencia previa sobre esta sicología que tenía de
Ángeles Caídos. El efecto sobre los lectores ha sido
muy impactante ya que el carácter pasional de Mario, el
personaje, ha sido tomado como un gran logro en el perfil de su
personalidad y su rol en la novela.
GE:
En alguna ocasión te comentamos que lamentamos que
no hayás usado un lenguaje más salvadoreño en
“Ángeles Caídos”, algo que se criticó de
la película “Voces Inocentes”, por ejemplo. Nos dijiste
que lo hacías porque querías internacionalizarte,
usando un español más internacional. ¿Seguís
esa misma tendencia estilística en toda tu narrativa?
¿Pensás escribir, a lo mejor, alguna vez en inglés?
CS:
Con Listones de Colores, te tomé un poco la
palabra y decidí tomar el riesgo de usar el “voseo” que
es muy centroamericano para presentarme a un concurso con un
jurado internacional que seguramente desconocería su uso y
aplicaciones. Pero el resultado fue el mejor, ya lo ves. El
“voseo” puede ser una mala forma de usar el idioma español,
pero también tiene su riqueza. Aún no sé si
lo seguiré usando en futuras publicaciones, pero creo que sí.
Aún no me he planteado escribir netamente en Inglés,
pero sí pienso en una traducción propia para Angeles
Caídos.
Fotografía
cortesía Carlos Soriano GE:
Realmente existe muy poca cultura sobre la lectura en El
Salvador. Animamos en nuestro sitio a que la gente gay se
culturice y se prepare para ser alguien y al mismo tiempo
demostrar que el ser gay no es un obstáculo para
sobresalir. Siendo vos un escritor, si alguien que no lee, porque
nunca adquirió el hábito, te pidiera que le
recomendaras 3 libros para empezar, ¿cuáles le
recomendarías y por qué?
CS:
Los mejores libros, en mi humilde opinión, son
los que tienen el poder de atraparte y no soltarte. Me es difícil
recomendar libros, pero sí puedo recomendar algunos, sin
ánimo de discriminar a nadie.
Recomiendo,
por supuesto, Cien años de Soledad, de Gabriel García
Márquez por el desborde creativo en la creación de
Macondo y la altura de su pluma; Las Armas Secretas de Julio Cortázar,
por esa virtud única de fijar en nuestra memoria sus
relatos, aunque se trate de las situaciones más cotidianas,
y Un día en la vida de nuestro Manlio Argueta por la
inmensa capacidad de rescatar la poesía de las cosas que,
sin ver más allá, nos parecen intrascendentes.
GE:
Bueno, te agradecemos de parte de GayElSalvador y sus
visitantes por darnos la oportunidad de conocerte. Te deseamos
muchos éxitos en tus creaciones.
Mayo de 2007
Carlos
Soriano nos brindó su correo electrónico para aquellos
que quisieran expresarle su opinión. Podés dirigirte a
lithograph_sv@yahoo.com
- Leé
más sobre Ángeles Caídos
|